Aunque superficialmente trata sobre vampiros y es una obra de teatro, comparte con 'El castillo' una atmósfera de burocracia absurda y una búsqueda infructuosa de acceso o reconocimiento. El protagonista se ve atrapado en un juego de expectativas y decepciones, similar a K. en su intento de llegar al Castillo y ser aceptado por sus habitantes.






















