Aunque superficialmente es fantasía, comparte con 'El juego de los abalorios' la búsqueda de la sabiduría y el autoconocimiento a través de una disciplina rigurosa, en este caso la magia, y la crítica implícita a los sistemas de poder y conocimiento que pueden corromper el espíritu. Ambos exploran la formación de un individuo excepcional en un entorno dedicado al estudio y la maestría.





















