Mientras que Eco analiza cómo la arquitectura 'habla' y 'significa' a través de sus formas y funciones, Liu en sus cuentos explora cómo objetos, tradiciones y experiencias cotidianas adquieren un profundo significado simbólico y cultural. No es una obra semiótica per se, pero profundiza en la construcción del significado en contextos mucho menos obvios que el arte o la estructura, mostrando el 'lenguaje' inherente a objetos aparentemente mundanos, como el origami.























