Al igual que Fromm, Ortega observa cómo el individuo moderno delega su responsabilidad ética en el colectivo para evitar la angustia de la autonomía. Mientras Fromm se enfoca en el componente psicológico del miedo, Ortega analiza la decadencia del individuo frente a la homogeneización social, ofreciendo una lectura sociológica profunda sobre el origen del conformismo.






















