Aunque superficialmente trata el tema de la muerte, Tolstói no se centra en el misterio esotérico, sino en la confrontación individual y social con la mortalidad, algo que Goethe explore en sus obras de manera más filosófica y menos narrativa. Ambos reflexionan sobre la aceptación vital frente a la muerte, pero desde ángulos muy distintos y culturalmente definidos.























