Mientras Blumenberg deconstruye las metáforas de la existencia y la temporalidad, Arendt ofrece otra lente 'no-obvia' pero profundamente complementaria para entender la conformación de la experiencia humana, haciendo hincapié en la distinción de actividades humanas con una precisión etimológica y filosófica similar a la de Blumenberg con las metáforas. Ambas obras, desde ángulos distintos, desentrañan las estructuras conceptuales que modelan nuestra comprensión de nosotros mismos y del mundo.























