Mientras Locke busca los orígenes y límites del entendimiento humano a través de la experiencia, Williams examina críticamente la base de nuestras creencias y la posibilidad de un acuerdo racional. Ambos, desde perspectivas distintas, abordan la génesis de nuestro conocimiento, pero Williams introduce un escepticismo sobre la universalidad de la razón que contrasta con la búsqueda empirista de Locke.












