Mientras Locke disecciona el entendimiento humano desde la perspectiva empirista, Reid ofrece una crítica que, aunque contemporánea, a menudo se pasa por alto en favor de las respuestas de Kant. Propone una filosofía del sentido común que revisa las bases de la percepción y el conocimiento de manera fundamentalmente distinta y menos 'metafísica' que los racionalistas o los empiristas puros, haciendo una conexión no obvia al cuestionar las mismas premisas de Locke.












