Mientras Cavaillès aborda la génesis y estructura del conocimiento matemático, Cassirer examina cómo otras "formas simbólicas" (lenguaje, mito) son procesos epistémicos en sí mismos. La conexión no obvia radica en el análisis de cómo diferentes sistemas conceptuales, aparentemente dispares, configuran nuestra comprensión del mundo y su validez, extendiendo la reflexión sobre los fundamentos del conocimiento más allá de lo puramente lógico-matemático.























