Mientras Brouwer desafía los fundamentos lógicos y ontológicos de las matemáticas clásicas desde una perspectiva constructivista, Feyerabend hace lo mismo con la ciencia moderna, cuestionando la validez de un método único y abriendo la puerta a una epistemología más contextual y relativista. Ambos comparten una actitud subversiva hacia las verdades establecidas en sus respectivos campos.























