Aunque 'La cabeza bien puesta' se centra en la reforma del pensamiento para enfrentar la complejidad, 'Pedagogía del oprimido' explora la reforma educativa desde una perspectiva de emancipación similar. Ambos critican un modelo educativo reduccionista, pero Freire lo hace desde la dinámica opresor-oprimido, un ángulo no obvio pero complementario a la complejidad de Morin.























