Mientras Floridi se enfoca en la interfaz y la ontología de la información digital, Debord, mucho antes de la era digital, ya anticipaba la hegemonía de la imagen y la superficialidad mediada en la experiencia humana. Ambos interrogan la naturaleza de la realidad en una sociedad saturada de construcciones externas, pero con enfoques cronológica y metodológicamente muy distintos.























