Mientras Riemann desarrolla una teoría matemática que permite la descripción de geometrías no euclidianas, sentando las bases para la física moderna, Tegmark lleva esto un paso más allá para proponer que el universo es en sí mismo una estructura matemática, ofreciendo una perspectiva radicalmente diferente sobre la relación entre las matemáticas y la realidad más allá de su simple descripción.























