Aunque del mismo autor, este libro no es una continuación obvia o una repetición de temas. En lugar de centrarse en la génesis de las imágenes poéticas a partir de los elementos primarios, Bachelard aborda aquí la fenomenología de la ensoñación, ofreciendo una perspectiva complementaria y menos explorada sobre los estados alterados de la conciencia que nutren la imaginación poética.























