Mientras La mujer rota explora la desolación femenina frente a la crisis marital, Baldwin aborda la desintegración de una relación y la crisis de identidad desde una perspectiva homosexual y masculina. Ambos desvelan la fragilidad del yo cuando el pilar afectivo se derrumba, pero Baldwin lo hace desde un ángulo socialmente más marginalizado y en un contexto de exilio, evitando las comparaciones obvias con otras obras de Beauvoir.























