Mientras Luxemburgo aborda la opresión desde una perspectiva materialista y de lucha de clases inter-nacional, Freire ofrece una perspectiva 'no obvia' al centrarse en la opresión pedagógica y psicológica. La conexión reside en la necesidad de concienciación y transformación de las relaciones de poder para la emancipación, extendiendo la idea de opresión más allá de lo puramente económico o nacional.























