Aunque no es un libro, esta obra de arte funciona conceptualmente como un ensayo visual sobre la interacción humana con objetos y escenarios. Cada elemento, cada criatura, tiene un propósito o un significado simbólico que el espectador debe 'descifrar', reflejando cómo diseñamos el mundo (o lo interpretamos) a través de los objetos, así como los principios de significado y usabilidad que Norman explora.























