Mientras Marx analiza las luchas de clases a través de la economía y la producción, Debord, influenciado por el marxismo, traslada este análisis a la esfera de la cultura y la imagen. Ambos critican la alienación, pero Debord lo hace desde una perspectiva post-industrial y mediática, ofreciendo una evolución "no obvia" del conflicto social más allá de lo puramente material.























