Aunque Wittgenstein es un gigante de la filosofía analítica, su crítica al lenguaje y la experiencia como fundadores del conocimiento difiere radicalmente de la fenomenología husserliana, que busca esencias. Sin embargo, ambos abordan la relación entre pensamiento, lenguaje y realidad desde perspectivas fundamentalmente diferentes a las habituales en su época, buscando clarificar el terreno del conocimiento de maneras no intuitivas para el lector promedio.























