Mientras que Los insectos de Erdoğan explora la psique de una mujer marginalizada y el absurdo existencialista a través de imágenes intensas y fragmentadas, Pamuk, también turco y explorando la identidad, se sumerge en una obsesión más mundana, la del amor y el coleccionismo. Ambos autores, desde perspectivas muy distintas, disecan la experiencia humana en los márgenes de una sociedad moderna, pero Pamuk a través del apego material y Erdoğan a través del desapego mental.






















