Aunque no es un texto de informática, Deleuze explora la abstracción desde una perspectiva lingüística y filosófica, la forma en que los sistemas de pensamiento construyen jerarquías y similitudes, de manera análoga a cómo la informática utiliza la abstracción para modelar problemas complejos. La conexión radica en la comprensión de cómo los sistemas se estructuran a través de mecanismos conceptuales de reducción y representación en diferentes dominios.























