Mientras Mauss analiza el don como un sistema de reciprocidad y obligación social en comunidades arcaicas, Illich examina una práctica social intrínsecamente ligada al don: la hospitalidad. Ambos cuestionan la mercantilización de lo que una vez fue un intercambio fundamentalmente humano, conectando la lógica del sacrificio y el don con la hospitalidad como un acto de entrega y sujeción a un orden social implícito.























