Mientras Csíkszentmihályi explora los procesos de la creatividad humana y cómo surge la novedad, Ordine expone qué tipo de entornos, particularmente culturales y educativos, son propicios para fomentar esa creatividad al valorar el conocimiento por sí mismo, más allá de su aplicabilidad inmediata. Ambos apuntan a la necesidad de espacios y mentalidades que permitan que la creatividad florezca, aunque Ordine se enfoca en la defensa de su valor intrínseco.












