Dijkstra aboga por la prueba formal de programas para garantizar su corrección, desafiando la prevalencia de la depuración que solo demuestra la presencia de errores, no su ausencia. Esto se conecta de forma no obvia con la filosofía de Popper sobre que la ciencia avanza no por verificación, sino por falsación, donde probar la ausencia de errores (mediante la corrección formal) es análogo a la falsabilidad como un criterio más riguroso.





















