Aunque no es un libro de diseño, 'Pensar rápido, pensar despacio' es fundamental para un product designer, ya que desvela cómo los usuarios (y los diseñadores mismos) toman decisiones. Entender los sesgos cognitivos y los dos sistemas de pensamiento permite a un diseñador de producto crear interfaces más intuitivas, flujos de usuario más eficientes y productos que se alineen mejor con el comportamiento humano real, una habilidad indispensable para ser un 'super product designer'.






