Mientras Jaynes postula una mente bicameral originaria para los estados de conciencia, Sacks nos sumerge en mentes atípicas que desafían las definiciones convencionales de la realidad y la percepción. Ambos autores, desde perspectivas muy diferentes, exploran los límites y las particularidades de la conciencia humana, aunque Sacks lo haga a través de disfunciones o singularidades individuales y Jaynes a través de una hipótesis de evolución histórica.























