Mientras Milanović se enfoca en la desigualdad y los ganadores y perdedores de la globalización, Baldwin ofrece una perspectiva contraintuitiva al sugerir que la convergencia tecnológica y del conocimiento, en lugar de la comercial, es el motor principal de la remodelación global, desviándose de la típica narrativa económica centrada en flujos de capital o manufactura.




















