Mientras Ferguson analiza la violencia en conflictos internacionales y civiles desde una perspectiva macro-histórica y económica, James examina la violencia 'civil' internalizada dentro de un estado democrático, enfocándose en el sistema penal y la policía como formas de guerra domestica. Es una conexión no obvia porque traslada el análisis de la violencia organizada de los campos de batalla a las estructuras institucionales de un estado aparentemente pacífico.























