Mientras Nagel se enfoca en la lógica y la metodología de la ciencia desde una perspectiva analítica, Merleau-Ponty, desde la fenomenología, ofrece una "filosofía de la ciencia" implícita al cuestionar los fundamentos epistémicos de la percepción y la experiencia. Su enfoque en el cuerpo vivido y la intersubjetividad desafía las categorías nítidas de la observación científica, ofreciendo una vía distinta para pensar la relación entre el sujeto y el objeto de estudio. Es no obvio porque pocos lo consideran como un libro directo sobre filosofía de la ciencia, pero sus implicaciones son profundas para ella.























