Mientras que von Wright explora la reversibilidad en el juicio moral como una herramienta para la objetividad, Aristóteles se sumerge en la ética de la virtud, donde la capacidad de juicio del individuo y su desarrollo moral son centrales. Ambos abordan la formación y aplicación del criterio moral, pero Aristóteles lo hace desde la perspectiva de la virtud y el carácter, ofreciendo una visión no obvia de las raíces del 'juicio' que es clave en la aplicación de la reversibilidad, más allá de la lógica pura.





















