Aunque Kahneman se enfoca en la psicología hedónica y la medición del bienestar en términos más empíricos, Ordine profundiza en un tipo de 'bienestar' que emerge de la apreciación de lo esencialmente humano y no monetizable. La conexión es no obvia porque va en contra de la tendencia a cuantificar el placer y la utilidad, proponiendo un contrapunto filosófico sobre la verdadera riqueza del espíritu humano, que Kahneman analiza como una de las bases del bienestar subjetivo.




















