Boole buscaba la lógica de los símbolos matemáticos, y Maeterlinck, aunque en un contexto biológico y poético, explora las 'reglas' y la 'lógica' inherente a la organización de la naturaleza. Ambos autores desentrañan estructuras fundamentales, uno en la mente y el otro en el mundo natural, con un enfoque que trasciende la mera descripción para buscar principios subyacentes. Es una conexión inesperada por el contraste de temas, pero muy directa en la búsqueda de principios lógicos inmanentes.























