Al igual que Ziegler critica el dominio de las multinacionales y la miseria generada por el capitalismo, Klein expone tácticas concretas usadas por élites para profundizar desigualdades mediante el 'capitalismo del desastre'. Ambas obras desmontan la inevitabilidad del sistema con ejemplos reales de explotación global. La conexión radica en la denuncia de cómo crisis son explotadas para imponer reglas corporativas sin escrúpulos.





















