Mientras que García Márquez aborda la decadencia de un prócer, Zapata Olivella explora la construcción de una identidad colectiva a través de un viaje introspectivo y geográfico, desmarcándose de la visión más conocida del 'boom' pero manteniendo la riqueza cultural e histórica latinoamericana. Ambos presentan figuras que navegan por un laberinto de identidad y legado.























