Ambos libros, aunque 'El placer de vivir' se centra en la filosofía aplicada a la vida cotidiana, comparten una preocupación por revalorizar aspectos no instrumentales de la existencia. 'La utilidad de lo inútil' expande esta idea hacia la cultura y la educación, ofreciendo una perspectiva menos obvia sobre cómo encontrar sentido y bienestar más allá de lo puramente utilitario, lo cual resuena con la búsqueda de placer no materialista que propone Comte-Sponville.





















