Aunque Comte-Sponville es un filósofo ateo y se distancia de textos que puedan considerarse 'espirituales' en sentido tradicional, 'L'olivo y la acacia' comparte con 'Meditaciones' una introspección profunda sobre la vida y la búsqueda de la sabiduría a través de la razón y la aceptación de lo que no se puede cambiar, pero desde una perspectiva más estoica en Marco Aurelio.





















