Mientras Vygotski examina el desarrollo de las funciones psíquicas superiores desde una perspectiva histórico-cultural, Rodari aborda el desarrollo de la imaginación y el pensamiento creativo, también cruciales para el funcionamiento cognitivo avanzado, pero desde un enfoque mucho más práctico, lúdico y aplicado a la pedagogía de la inventiva, un ángulo que complementa la base teórica de Vygotski de forma inesperada.





















