Mientras Vygotski examina cómo el lenguaje moldea el pensamiento y la cognición desde la infancia en un contexto sociocultural, Fromm ofrece una perspectiva "no obvia" al explorar un lenguaje simbólico y arcaico que precede y subyace al lenguaje racional, sugiriendo otra capa de cómo el ser humano organiza el mundo y se relaciona con él, más allá de la construcción social explícita del pensamiento.





















