Mientras Pomeranz desafía la idea de una vía única al desarrollo capitalista que solo Occidente pudo seguir, Hobsbawm ofrece un análisis detallado de cómo el capitalismo occidental se consolidó, lo que proporciona un contrapunto esencial de una visión más tradicional del ascenso de Occidente. Ambos autores abordan la 'gran divergencia' desde perspectivas complementarias.




















