Mientras que Caillois explora la conversión de valores y la irrupción de lo sagrado desde una perspectiva ensayística, 'El hombre que ríe' aborda la conversión social y la 'monstruosidad' como un fenómeno perturbador que expone las falacias de la sociedad civilizada, haciendo que lo marginal se convierta en el centro de una crítica feroz, un concepto inesperadamente relacionado con la reestructuración de valores y la irrupción de lo desacralizado en un orden establecido.























