Aunque ambos autores tratan el concepto del juego, Caillois se enfoca en una taxonomía y los elementos de riesgo y política, mientras que Huizinga lo ve como el origen de la cultura misma. La conexión es 'nonobvious' porque Huizinga ofrece una perspectiva más antropológica y filosófica del juego que va más allá de la mera categorización o su relación con la probabilidad, examinando la esencia lúdica del ser humano en la civilización.























