Mientras Caillois explora la aventura humana a través de la interpretación del mito y el juego, Ortega y Gasset lo hace a través de la 'circunstancia' y la interpretación de una obra literaria cumbre. Ambos desentrañan la construcción del hombre y su imaginario, pero desde perspectivas culturales y hermenéuticas diferentes, alejadas de la sociología o la antropología directa que podría esperarse.























