Mientras Quine investiga la naturaleza de los objetos y la verdad desde una perspectiva lingüística y lógica, Searle se adentra en cómo construimos lo que es 'real' a través de la institucionalización y el lenguaje. Ambos abordan las bases de la existencia y el significado, pero Searle lo hace desde una pragmática social que complementa la visión quineana de la ontología.























