Mientras La trama de la vida aborda la complejidad desde la biología, Hofstadter lo hace desde la conciencia y los sistemas formales. Ambos exploran cómo elementos simples interactúan para crear fenómenos complejos y cómo la auto-organización y la recursión son fundamentales para la vida y el pensamiento. La conexión es sobre la comprensión de los sistemas emergentes a través de lentes muy diferentes.


















