Mientras Braudel explora la influencia del medio ambiente en las estructuras históricas a largo plazo a través del mar, De Castro aborda cómo la geografía (y su manipulación política) impacta en las experiencias humanas más fundamentales, como la alimentación, conectando la 'larga duración' de las condiciones geográficas con la vida cotidiana y la desigualdad de una manera menos obvia que un estudio marítimo directo.























