Aunque es una novela aparentemente sobre un edificio de apartamentos, comparte la profunda atención al detalle cotidiano y la idea de que la plenitud se encuentra en la aceptación y observación minuciosa del momento presente, no en la búsqueda de una experiencia especial. Es una práctica de atención radical, similar al 'shikantaza' (solo sentarse) de Suzuki, aplicada a la literatura.


















