En lugar de centrarse explícitamente en el Zen Soto, este libro aborda la meditación desde una perspectiva budista tibetana con un lenguaje muy cercano y práctico. La conexión radica en la búsqueda de la "mente de principiante" a través de la apertura del corazón y la aceptación, una faceta menos técnica pero igualmente profunda de la práctica espiritual que Suzuki Roshi fomenta.
















