Aunque superficialmente muy diferente, 'El libro de la almohada' comparte con la obra de Tokarczuk una exploración de la historia a través de una lente personal y fragmentada, más centrada en la atmósfera y las digresiones filosóficas que en una narrativa histórica lineal. Ambas obras, a su manera, construyen un 'mapa' de una época a través de detalles aparentemente menores y una prosa erudita.























