Mientras Le Bon explora la psicología de las multitudes en acción directa, Debord analiza cómo la sociedad moderna, a través de los medios y la cultura de consumo, convierte las interacciones humanas en un espectáculo, manipulando las percepciones colectivas sin necesidad de una congregación física. Ambos analizan la manipulación, pero Debord lo hace desde una perspectiva mediática más sutil y omnipresente.






















