Fleck analiza cómo los 'colectivos de pensamiento' generan y estabilizan hechos científicos; Gramsci examina cómo los intelectuales (como especialistas) organizan la cultura, produciendo hegemonía y 'sentido común'. Ambos muestran procesos sociales de construcción de lo que se considera verdadero o real, aunque desde ámbitos distintos (ciencia vs. política/cultura).






















